viernes, 24 de enero de 2014

MY AESTHETIC DIARY


Un resumen estético de estos últimos meses. Un exceso de imágenes y retales extraídos de Instagram como trozos conectados y desconectados en los que una sensación de autodefinición y búsqueda de un ideal estético se aúnan de forma inconsciente, donde las imágenes se conectan en un sinsentido con mucho sentido. 

Estos años siento una importante catarsis estética inundada por los estilos visuales de los 70 y los 90. En estos momentos, en los que copio imágenes de Claudia Schiffer, me he dado cuenta de que son muchas las cosas que tenemos en común y quizás la más llamativa sea que nos fascinan cosas de una misma época. Ese lado otoñal, nostálgico y solitario de los años 70 me apasiona y curiosamente ella ha declarado recientemente que también le ocurre. El "feismo arquitectónico" en ocasiones y los tonos con un cierto aire de Polaroid y Super 8 se entremezclan con conceptos de los 90 en un ejercicio de ego y sensaciones.


Estos días son solitarios y todas estas imágenes tienen mucho que ver con lo que para mí está siendo vivir a Claudia recreando sus imágenes y analizándolas. Aunque quizás esto para el espectador no tenga nada que ver con ella, para mi si.

En mi casa y en mi pequeño estudio observo como todo ocurre en el exterior y de vez en cuando salgo y observo para después volver a entrar en mi pequeña burbuja creativa. De hecho quizás cuando estoy en el exterior sigo en esa burbuja. Siempre he sido un observador y siempre he sentido esta sensación de reflexión constante. Mientras preparo las luces, hago pequeños test con el autodisparador del mini plató poniendo poses sencillas, tontas o pensando en futuras recreaciones de Claudia a modo de falsa Polaroid. En otras ocasiones el móvil que llevo a mano me sirve para fotografiar lo que me gusta.




Si algo me relaja es el sol que entra al medio día en casa e ilumina el suelo de madera. Luego tomo un descanso y dibujo unas SONŸS que en el fondo son otro hibrido entre Claudia y yo. El instante de creación parece romántico pero muchas veces es reflexivo y serio, aunque al final del día se convierte en soñador. En las imágenes se ven instantes de edición sobre Claudia, momentos frivolos, estéticos, infantiles, reflexivos y solitarios que ocurren en lugares de Madrid y en mi casa. Una contradicción en si mismos como soy yo. Recuerdos reflexivos o vacíos para contar y no contar.
Redes sociales como Tumblr e Instagram y su galería de imágenes inconexas me fascinan y he querido reflejar esto. 
Hoy en día vivimos más que nunca el concepto Pop y hacer estas fotos como comentaba en la serie Creative Chroma supone un ejercicio de inmediatez en imágenes sueltas. Soy el que aparezco y también soy lo que fotografío.

Más imágenes en mi Instagram: @pachisantiago 







































































Más imágenes en mi Instagram: @pachisantiago


2 comentarios:

CRÍTICA DE BLOGS dijo...

La angustia de los viajes interiores es que el único destino nunca se alcanza porque es el conocimiento de uno mismo.

Esta colección de postales de tu deriva transmite un frío vacío, una soledad ártica, la manía por cosificar en un icono tu misma presencia.

Desasosegador.

Pachi Santiago dijo...

Así es @Crítica de blogs una búsqueda continuada y eterna. Me gusta el termino desasosegador, pero en esa manía hay disfrute y en la soledad tiempo para crear y pensar mucho. Una dosis de cosas desasogantes y otras ilusionantes e inspiradoras para mi. En el fondo esto muestra lo que soy para bien o para mal.
Muchas gracias por el comentario, Critica de blogs! ;)